1.
El cliente contacta con nosotros para exponernos su problema, iniciamos un conjunto de trámites que empiezan por recabar todos los datos posibles, incluso aquellos que aparentemente no son relevantes.
2.
El departamento correspondiente comprueba los antecedentes y estudia a fondo toda la documentación recibida.
3.
El expediente pasa a la dirección de servicios, que, a la vista de todos los datos, elabora el plan oportuno con los medios humanos y materiales adecuados.
4.
Una vez escogidos los detectives, y los medios técnicos y de desplazamiento adecuados, se discute con ellos, el desarrollo del servicio.
5.
Los detectives desplazados recogen todas las pruebas oportunas y remiten a la central los partes de trabajo correspondientes. Por otro lado, están pendientes en todo momento de posibles modificaciones para alcanzar el objetivo de la investigación.
6.
Cuando todo el material ya ha llegado a la agencia, la Jefatura de Servicios se reúne con los detectives para decidir la continuación del servicio o su conclusión. Es entonces, cuando se remiten todas las pruebas y partes de trabajo al departamento de redacción, integrado por licenciados en derecho y por correctores de estilo.
7.
Una vez redactado el informe se entregan dos copias para el cliente y el letrado, así como una cinta con todo el material videográfico filmado al objeto de que se ponga a disposición del tribunal competente.